El Jardín de las Mariposas
Imagina pasarte la vida huyendo de tu pasado. Cambiar de vida, cambiar de nombre y cambiar de ciudad con la esperanza de que, así, si algún día deciden buscarte, les sea completamente imposible.
Imagina estrenar tu nueva identidad empezando a trabajar en un restaurante e irte a vivir a un loft con tus compañeras. Sentirte en casa. Tener una familia por primera vez. Empezar a conocer eso que llaman felicidad.
Imagina que en una de esas noches de trabajo conoces a dos adinerados algo excéntricos que no acaban de hacerte gracia, pero al final no dejan de ser dos clientes más.
Imagina estar volviendo a casa, como cualquier otro día, y sentir un golpe en la cabeza antes de que todo se vuelva negro.
Ahora imagina que te despiertas en una habitación, acompañada de una chica que no conoces de nada y que te da un par de aspirinas para el peor dolor de cabeza que has tenido nunca. Y ahí, es cuando empieza la pesadilla.
Dot Hutchison nos abre las puertas de El Jardín de las Mariposas. Una historia que empieza por el final de cualquier thriller: en lugar de tener que arrestar al culpable, el agente especial al mando Victor Hanoverian y su compañero Brandon Eddison tienen la tarea de arrojar luz al infierno que han vivido las 13 chicas que han podido rescatar.
Esto lo hacen interrogando a Maya, una de las supervivientes. Una víctima que no parece encajar en el papel de chica traumatizada y que es la única que les puede dar la información necesaria para poder llevar ante la justicia a los responsables de años de torturas, violaciones, secuestros y asesinatos de chicas como ella, a las que convirtieron en mariposas de un jardín privado.
Hutchison nos trae una historia escalofriante en la que mezcla presente con flashbacks. Una historia en la que plasma la crueldad y la violencia que sufren las mujeres y las niñas. En la que cuenta como, a veces, por el mero hecho de tener dinero, un hombre se cree sus propias mentiras y destroza vidas una y otra vez justificando sus actos pintándolos con un falso amor.
Un thriller en el que nada es lo que parece y en el que Maya mantiene el misterio hasta el final, solo para proteger a la única mariposa que pudo escapar mucho antes que ella. La historia te hará sentir rabia, impotencia, dolor y tristeza ante una realidad que nos queda demasiado cercana. Pero también te hará reír, a pesar de la pesadilla, demostrando que juntas podemos sobrevivir a casi cualquier cosa. Que hasta dentro de un jardín de pesadilla se pueden encontrar amigas que se convierten en familia.
Una historia que habla de que a veces hay una mínima esperanza de que las cosas puedan cambiar, de la noche a la mañana, a pesar de que tu vida se haya reducido a una lucha constante por sobrevivir dentro de un jardín en el que sus mariposas no vuelan, pero también mueren demasiado pronto.


