Música

Más allá del epitafio: El bucle trágico y la redención en «R.I.P.» de Motionless In White

Con el lanzamiento de R.I.P. , Motionless In White, en colaboración con Skylar Grey, nos sumerge en una atmósfera de metal gótico desgarradora. Aunque es cierto que el cantante, Chris Motionless, comentó para Rock Sound que si bien escribió la canción con una perspectiva romántica, se puede aplicar a cualquier momento de tu vida en el que has tenido una ruptura con cualquier persona importante para ti.

Tras ver el videoclip, a mi me da más vibes de una canción de amor. El vídeo nos invita a hacer una lectura mucho más profunda, poética y existencial de la letra: una auténtica tragedia al más puro estilo de Romeo y Julieta.

Nada más empezar el vídeo, vemos a Chris y Skylar muertos, cada uno atrapado en un ataúd de piedra improvisado. Lo que parece indicar que han iniciado el camino al otro mundo separados, cosa que tiene sentido cuando la historia se convierte, a partir de ahí, en un laberinto emocional dentro de la misma casa. Ambos están paseando por las mismas habitaciones pero están tan sumidos y cegados por su propio dolor que son incapaces de verse.

Lo que me parece devastador de casi todo el vídeo es que cada uno está sufriendo no su propia muerte, sino la terrible epifanía de creerse incapaces de estar juntos ni si quiera una vez muertos. Que incluso el más allá ha sido capaz de separarlos y creo que ese dolor es lo que actúa como muro invisible que los mantiene juntos en la misma casa donde descansan sus cadáveres pero cada uno en un plano espiritual, completamente desconectado del otro.

Imagen del vídeo de MIW.

Pero el momento que me hizo sonreír a la vez que aplacaba un poco el nudo de mi corazón al ver esta representación perfecta de dolor es cuando ese bucle mágico se rompe en el clímax de la canción.

Vemos a los dos llorando delante del cadáver del otro, una vez más están a escasos centímetros pero son incapaces de verse, y gritan con el alma la frase definitiva: «There’s no me without you». Es esa confesión simultánea que rompe el hechizo del limbo. Esa confesión que les hace renunciar a su propia existencia individual y declararse (sin saberlo) que no descansarán en paz si no es con el otro. Es eso lo que hace que el velo desaparezca y, al levantar la mirada del cadáver, puedan por fin verse.

¿Lo que más me gusta? Que no vemos un beso apasionado, vemos cómo corren el uno al otro y se abrazan. Obviamente un beso lo dice todo, pero ¿un abrazo? A veces un abrazo dice mucho más que cualquier beso, a veces ese abrazo es el que transmite una necesidad de refugio que ambos personajes buscaban desde que han despertado como espíritus perdidos en una mansión.

Imagen del vídeo original de MIW

El vídeo llega a su fin de forma magistral: volvemos a la escena inicial de las tumbas de piedra, pero esta vez ambos se están cogiendo la mano. Creo que es el acto definitivo de desafiar a la propia Muerte. El purgatorio intentó separarlos al final pero ni siquiera la mismísima Muerte ha ido capaz de deshacer un vínculo que va más allá de la vida.

Y es que dará igual en qué plano existencial habiten, porque mientras estén juntos, serán capaces de existir y descansar en paz.

Imagen del vídeo de MIW.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *