Una Corte de Niebla y Furia
Segunda parte de la saga ACOTAR y no puede empezar mejor.
La evolución de personaje que Sarah J. Maas hace con Feyre es sencillamente brillante. En este libro volvemos a leer la historia desde sus ojos, por lo que vivimos todo el proceso de sentirse destrozada después de no solo haber muerto ella en Bajo la Montaña, si no el trauma que le supuso asesinar a dos desconocidos por salvar a un Tamlin que pensaba conocer. El mismo que, una vez recuperados sus poderes, decidió centrarse en él y SUS necesidades pasando por alto a una pareja que se había destrozado en el proceso de salvarlo.
El estrés post traumático de Feyre tras el primer libro creo que está muy bien explicado. También supongo que me gusta mucho más este libro porque, aparte de que parece que la historia avanza más rápido, a partir del primer cuarto de libro aparece Rhys junto a personajes que he acabado amando con toda mi alma.
Atrás queda el retelling de La Bella y la Bestia y la historia de amor idílica entre dos seres de mundos distintos a lo Romeo y Julieta. En esta parte de la historia, la bestia aparece como lo que realmente es, ya sin máscaras, y los monstruos que pintaba dejan de ser tan aterradores cuando te das cuenta del monstruo que comparte tu cama.
Durante este libro Feyre se reencuentra consigo misma mientras Sarah nos explica que tras eventos traumáticos no volvemos a casa como siempre, y eso está bien. Está bien volver rotas y darnos margen a llorar y a lamernos las heridas. Está bien no querer lo mismo que buscábamos y crecer convirtiéndonos en una versión diferente a la que éramos. Está bien replantearnos lo que sentimos o creíamos sentir por alguien a quien no conocíamos y por alguien que no hace por conocer nuestra nueva versión. Y sobretodo, está bien trabajar en nosotras mismas y fortalecernos para no tener que depender de nadie que nos salve.
Si bien se responden muchas preguntas que quedan en el aire durante el primer libro, el final es INCREÍBLE. No me esperaba para nada ese giro dramático de los acontecimientos. Recuerdo estar leyendo con los ojos como platos y la lágrima fácil, a la vez que la tristeza y el amor se mezclaba con la rabia hacia cierto Alto Lord principesco que no demostró más que ser un villano disfrazado.
Otra vez, Sarah J. Maas deja un final muy abierto. Por lo que solo tengo dos recomendaciones con esta historia: La primera es que la leáis. La segunda que no cometáis mi error de comprar los libros por separado u os veréis como yo, a las 3 de la mañana mirando el techo contando los segundos para poder comprar el siguiente.
Obviamente la Corte Noche me enamoró y su Alto Lord se ha quedado mi corazón.


